Independiente no pudo con la Gloria en un partido para el olvido, lleno de errores defensivos y sin ninguna idea de fútbol. Matías Abaldo había abierto la cuenta para el Rojo en Córdoba, pero al minuto ya empataba Instituto, que luego lo dio vuelta.
Independiente llegó a Córdoba con el antecedente de una muy mala noche en casa ante Unión, maquillada por el 4 a 4 final, y una inconsistencia de visitante que llega a exasperarnos. Con esos componentes, lo de Instituto hizo implosionar el combo.
A los 13 minutos del primer tiempo, Abaldo abrió la cuenta con una jugada que ya tiene sello propio: el uruguayo encaró por la izquierda, se abrió sobre el vértice del área y remató cruzado al segundo palo, lejos del arquero.
Pero no nos dio tiempo de festejar porque al minuto Alex Luna cumplió la "ley del ex" y anotó pegándole desde media distancia, a la ratonera donde no llegó Rey. Desde entonces, el partido se hizo de ida y vuelta, y ahí pagó el Rojo porque tiene floja la mandíbula en defensa y cada llegada era medio gol.
#Independiente ¡Lo dejaron en cuero a Marcone! https://t.co/iYyQeWWTyF
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En el medio llegó la gran polémica de la noche. Malcorra patea el corner y mientras la pelota está en el aire, un defensor de Instituto le saca la camiseta a Marcone, que vuelve corriendo para mostrarle a Ramírez. El juez se apoyó en el VAR pero José Carreras, el hombre en las sombras, no vio el clarísimo penal, que para el juez ni siquiera ameritó amarilla al defensor.
Quinteros y el arbitraje de Ramírez en Córdoba (Instituto 2 vs #Independiente 1) https://t.co/YFEWorxa8q
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Más allá de los fallos arbitrales, lo de Independiente era muy malo y un horror defensivo le dio el segundo al local: Valdez perdió la marca y lo pasaron por atrás, Arias no llega a cerrar por su lado, y la pelota vuelve hacia atrás para que Cerato entre y la meta ante la mirada de Rey, que iba y venía atrás de la pelota.
En la segunda parte fue menos de lo mismo. Un equipo que perdió la brújula, una defensa que sufre en cada ataque, ninguna idea de mitad de cancha hacia adelante y niveles bajísimos en todos los futbolistas. A esta altura, preocupante, y mucho trabajo para Quinteros.
Emiliano Penelas

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