0

Independiente lo ganaba con autoridad en el primer tiempo, gracias a Cauteruccio, pero luego de quedarse con un hombre más en el segundo se replegó y Lanús se lo empató sobre la hora, de penal, por el eterno Sand.

Independiente fue amplio dominador en el primer tiempo, manejando la pelota por las bandas y creciendo sobre todo por la izquierda, con las subidas de Ayrton Costa y las bue as combinaciones con Braian Martínez. El Chaco estaba muy activo pero fallaba en los últimos metros. 

Lo tuvo Vallejo de arranque, presionaba Ortiz en el medio, y Sarrafiore colaboraba en la marca. Fue el Melli quien a los 12 minutos remató fuerte desde media distancia y tras el rebote del arquero apareció Cauteruccio para marcar su décimo gol en el torneo. Con la tranquilidad de la victoria parcial el Rojo avanzó en la cancha, Giménez tuvo una clarisima tras otra subida de Costa, pero el sanjuanino no está derecho para el arco y fue pelota del arquero Granate. 

La segunda parte comenzó de la mejor manera porque Boggio se tiraba en el área y Mastrángelo, con ganas de protagonizar desde el comienzo, le mostró la segunda amarilla. La visita quedaba con diez e inexplicablemente quien se retrasó en el campo fue Independiente, que le cedió la pelota, lo dejó entrar en partido y le jugó de contra, tanto que  pareció ir contra sí mismo y sus posibilidades de ganar. 

Cuando necesitaba cambios se demoraron, y los que llegaron fueron claramente para cuidar el 1 a 0 de forma mezquina y no para intentar adueñarse de la pelota. Lanús creció, inquietó y con el correr de los minutos se vio que estaba con más chances de empatar. 

Si faltaba un condimento en esta noche helada, el ingreso de Sand, verdugo eterno del Rojo, generó un rumor entre los hinchas. Y no se equivocaban porque en el filo del tiempo reglamentario Belmonte reventó el palo de Rey pero todos reclamaron una mano de Luciano Gómez por la que el juez, VAR mediante, sancionó penal y fue el Pepe quien igualó las cosas cuando ya no quedaba más tiempo. Bronca y resignación quedaron en el Estadio, que estaba casi lleno a la espera de algo mejor. 

Emiliano Penelas 

Publicar un comentario