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Esta tarde se jugó el primer partido del triangular que definirá al campeón del Apertura 2008. San Lorenzo derrotó a Tigre por 2 a 1 ante la mitad de los espectadores que pueden ingresar a la cancha de Vélez, otra brillante política de seguridad en el fúbol.

Independiente local ante racing en el José Amalfitani: demasiados pulmones

Quienes entienden que la seguridad en un estadio de fútbol es sinónimo de no permitir la entrada a los simpatizantes visitantes, a jugar partidos sin público o a tener una final (un triangular, en este caso) con canchas "a medio llenar" siguen errando sus fórmulas de cabo a rabo.

Qué errado está el concepto de seguridad en la sociedad argentina. Por un lado tenemos gente a los gritos desgañitándose por las calles pidiendo que los niños de tres años puedan ir presos por robar un caramelo. Por otro, en una línea de pensamiento similar, es decir obtusa, piensan que el mejor partido debe ser el que se juegue sin público.

Para los adoradores de los clásicos de Playstation, que parecen vivir el fútbol en pantuflas con aire acondicionado y un plasma de 42 pulgadas, ya estamos cada vez más cerca de la solución.

Desde hace más de un año el ascenso en la Argentina se juega sin público visitante. ¡Bárbaro! Ahora sí es tranquilo el fútbol y puede ir la familia. Sabemos que esto no es así, que hay peleas internas entre las barras (que son, en definitiva, las que siempre entran) y que se han producido casos graves en las definiciones de los últimos torneos con hinchas que han ido a ver a sus equipos camuflados entre los locales.

Ahora la nueva moda son los "pulmones" dentro de los mismos estadios. Vergonzoso es lo que ocurrió con San Lorenzo y Tigre en cancha de Vélez, y lo que pasará con el Ciclón y Boca en racing, así como en el caso de que pueda darse otra definición entre los Matadores de Victoria y el Xeneize.

Si hay un estadio bonito para ver un partido de fútbol, con los accesos claros, bien marcados y tribunas simétricas que impiden la mezcla de público rival, ese es el Amalfitani. Con capacidad para 44.000 espectadores, la AFA, por recomendación de la Subsecretaría de Seguridad de la Capital (Subsef), se vendieron sólo 11.000 entradas para cada parcialidad.

Recordemos cuando Independiente tuvo que ser local allí por la 17º fecha del Clausura 2008, ante racing. En esa oportunidad la Subsef también dispuso una cantidad reducida de entradas, en donde la tribuna local, preparada para albergar a 14.000 personas, sólo pudo disponer de 7.000 hinchas del Rojo. Por el lado de la academia aquella vez sólo se vendieron unos 3.000 tickets.

Algo similar ocurrirá el sábado que viene en Boca-San Lorenzo, por obra y gracia del COPROSEDE, el órgano encargado de la seguridad en espectáculos futbolísticos de la Provincia de Buenos Aires. Y bueno, pagate el cable, m'hijo.

Hoy, entremedio, hubo un partido de fútbol que ganó San Lorenzo por 2 a 1 a Tigre (Barrientos y Bergessio para los de Russo, Lázzaro para el conjunto de Cagna). Ah, sobre el final, hubo incidentes en la tribuna de Tigre...

Emiliano Penelas

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