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Como el conocido doctor surgido de la imaginación de Mary Shelley, Independiente no para de resucitar equipos: racing, el Lobo platense, Lanús, Huracán y River, agradecidos por volver a vivir.

Boris Karloff, en la piel del monstruo

Si su equipo anda en baja y necesita imperiosamente una victoria, un puntito salvador, un envión anímico que lo catapulte otra vez a la ruta del éxito, al renacer, a la esperanza futbolística, entonces qué mejor que enfrentar a Independiente.

El equipo de Borghi primero y de Santoro ahora no deja de levantar "muertos" futbolísticos, equipos que recibe en la lona, últimos o a punto de serlo, con rachas negativas adversas o sin poder anotar goles. Como el doctor Frankenstein volviendo a la vida a su querido monstruo, el Rojo tiene el plan de reanimación que todos quieren para sus conjuntos.

Y si Santoro hizo público su temor luego del partido contra River ("Parece una pesadilla", dijo respecto al puesto del Rojo en la tabla de posiciones), mejor que no siga leyendo porque da miedo.

Repasemos algunos casos: el peor racing de los últimos tiempos venía para la estocada final, perdiendo y luego de haber jugado la Promoción para no descender, lleno de juveniles y suplentes. Sin embargo, en el clásico Independiente fue la sombra de un equipo y si no perdió por goleada fue por la impericia de los delanteros académicos. Así y todo, el Rojo lo ganaba hasta los 47' del segundo tiempo, cuando racing se lo empató y desde entonces comenzó una seguidilla de buenos resultados.

Algo parecido pasó con Gimnasia y Esgrima de La Plata, condenado con la espada de Damocles por el temido descenso. Un nuevo empate en un mal partido hizo. Sus primos platenses, Estuidiantes, por la Sudamericana, que minutos de quedar eliminados de la Copa, revivieron gracias a la mezquindad en el planteo del Bichi, y al gol que les permitió ir a los penales. Hoy son semifinalistas con grandes chances de llegar a la definición.

Lanús llegaba a Avellaneda sin sus titulares, con un pibe que debutaba y con varias fechas sin conocer la victoria. Si hasta se ponía en duda la continuidad de su joven entrenador. Luego de ganarle al Rojo, hoy es uno de los cuatro equipos que definirán el campeonato.

El Globo, de pésima campaña, sin entrenador, fue el que le dio la estocada a Borghi. En uno de los peores partidos de Independiente, el equipo de Parque de los Patricios se disfrazó de Manchester United y gracias a un gol de chilena derrotó 1 a 0 a un Independiente tan anodino como el que seguiría luego, a pesar del "muerto el perro" que dijo el Bichi al tirar la toalla.

En la era Santoro también le dimos algo de gracia a Argentinos Jrs., recién llegado de jugar la Sudamericana en Brasil, y a Tigre, que a pesar de jugar su peor partido del torneo, encontró el gol, al igual que el Bicho, en el último minuto.

Sin embargo, la estocada final la dio River, el fin de semana pasado, cuando llegaba con su record de partidos sin victorias, eliminado de la Copa y sin entrenador. A pesar de eso, sabemos que la maldición continúa: las Gallinas nos tiran la camiseta y se quedan con el partido. El Rojo, otra vez gracias a Assmann, sólo perdió por uno, y si tuvo más chances de empatar fue porque Montenegro se disfrazó de pateador y fue quien tuvo nueve de las diez chances del equipo frente al arco.

El próximo rival es Rosario Central. Si bien sigue apremiado por el descenso, la ventaja para nosotros es que su remontada se empezó a evidenciar hace un par de fechas, y no dependerá de nosotros para recuperarse. ¿Se invertirá la racha?

Emiliano Penelas

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