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Una costumbre se está instalando en el fútbol argentino con excusas variadas. Son pocos los delanteros-delanteros, los reales, se dice, sin indagar sobre las razones verdaderas de la escasez. Entonces, se pueblan las posiciones de volantes con jugadores identificados como media puntas o volantes ofensivos y se destina a un solo atacante de área, o punta de lanza. Ya son varios los adherentes a este sistema de dudosa efectividad goleadora. Pero se vive la era de la precaución antes que la audacia y así hay que entender la realidad. El delantero real parece quedarse con la responsabilidad exclusiva de convertir, aun aislado y cercado por las marcas adversarias. Pero el imprevisible juego del fútbol siempre ofrece sorpresas que aumentan su atracción incomparable.

Andrés Silvera es un goleador de fina calidad, a veces indolente, a veces incumplidor con los entrenamientos, pero de gran valor cuando está encendido. Había dejado su marca en Independiente y fue campeón en 2002, dirigido por Américo Gallego. Tuvo un paso por San Lorenzo y también fue campeón, con Ramón Díaz. Pero no terminó bien en el equipo de Boedo cuando se dieron las frustraciones. Gallego pidió su recuperación para el Rojo. Hizo todo tipo de pruebas el Tolo hasta encontrar este sistema de juego de la actualidad. Y a Silvera le tocó el rol de la soledad de área, pero respaldado por tres semidelanteros o volantes de ataque, como se suele decir.

Independiente y Silvera visitaron a San Lorenzo, justamente. Más allá de los vaivenes del partido ganaban los visitantes en el primer tiempo con gol de Gandín. Según la costumbre de Gallego, Independiente, en ventaja, retrocedió en el campo para apostar a las contras. Y Silvera bajó también para colaborar. Tuvo que cambiar de rol, entonces. Y fue exacto en la nueva función. Le sirvió una cortada perfecta con largo zurdazo a Martín Gómez (un semidelantero) para que concretara, solo frente a Migliore, el segundo gol. Y fue él quien -tras una pared con Mareque- llegó al fondo para cruzarle el pase paralelo a Núñez, autor del tercero. De goleador a asistidor. Curiosidad futbolera.

Santiago Silva es el goleador del campeonato. Es el punta-punta del puntero Banfield. El sábado fue exquisito asistidor en los tres goles de su equipo, con tacos incluidos. En la próxima fecha se encontrarán Independiente y Banfield. Silvera y Silva. ¿Goleadores o asistidores?

Horacio Pagani
Diario Clarín, lunes 16 de noviembre de 2009.

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