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Acerca de la desprolijidad administrativa y organizativa del triangular que define el Apertura ya nos hemos referido. Con claridad, Juan Pablo Varsky lo expone en el diario La Nación, donde además se mete con los negociados en las transferencias, siempre presentes al final de cada año.

Quedó demostrado que el fútbol argentino no sabe organizar un triangular. No hubo acuerdo en cuestiones básicas como el orden y la programación de los partidos. No se respetó la regla número uno: el perdedor del primer partido juega el segundo contra el debutante. Para el caso de empate, el sorteo prefija un rival. La AFA y Boca estaban de acuerdo con este criterio. Tigre no. Y San Lorenzo "ni", típico de su presidente Rafael Savino, presente en la reunión. El Ciclón no sólo fue perjudicado por el sorteo, sino también por su propio representante, que no defendió los intereses de su club.

Favorecidos por el azar, los dirigentes de Boca habían hecho la tarea fina de proponer dos escenarios: racing y el Estadio Ciudad de La Plata. Como ya sabían que el Indio Solari daba un recital este fin de semana en La Plata, así lograron su objetivo de jugar en su lugar neutral favorito. Tampoco los involucrados en el minitorneo lograron que, como correspondía, los desafíos se jugaran a estadio repleto. Invocando razones de seguridad, aceptaron que el cilindro de Avellaneda tuviera las dos plateas laterales vacías. Para el COPROSEDE siempre será mucho más fácil solicitar un drástico recorte en la venta de entradas que garantizar la eficiencia de un operativo, por el cual los clubes pagan mucho dinero. Con el temor de que les carguen un muerto en su cuenta, los dirigentes no asumen su propia responsabilidad de exigir que el Estado cumpla con su tarea. Indelegable y muy bien remunerada. Por ahora, el principal recurso para garantizar la seguridad en los estadios es solicitar una menor cantidad de público. No se ve una política que incluya la prevención para atacar algunas causas de la violencia.

El sábado pasado, los dirigentes tampoco cuidaron otras cuestiones esenciales de un espectáculo deportivo. No pudo entrar una ambulancia para llevarse enseguida a los heridos Forlín y Silvera en un momento dramático para todos. Había un millón de particulares dentro de la cancha y en la tribuna de prensa podían verse más hinchas comunes que periodistas. Para poner en evidencia las fallas organizativas y de gestión directiva del fútbol argentino hizo falta nada más que un triangular.

Triangular también es un verbo. Cuando un equipo de fútbol triangula, maneja un fundamento muy importante: la posesión del balón. Otra clase de triangulación, con la colaboración de todos los actores, ayuda a evadir impuestos. En esta dinámica participan representantes, empresarios, dirigentes, asociaciones y los futbolistas. Como la legislación prohíbe que las personas físicas sean dueñas de los derechos federativos de un jugador, los grupos empresarios necesitan de un club "pantalla" para registrar aquellos pases de futbolistas que les pertenecen. En Uruguay, país elegido por muchos argentinos para estas operaciones, los clubes reciben una limosna por sus servicios. Daniel Lalín hizo escuela en la década del 90 con el racing de Montevideo, inevitable escala para llegar a la academia.

Los jugadores no son inocentes y deben prestar su conformidad para cualquier transferencia. En condición de libres, pueden beneficiarse en cuanto al monto a tributar por el impuesto a las ganancias registrando su ficha en un club "puente". El futbolista arregla una prima con el club por 300.000 dólares, pero en realidad percibe el doble. Los otros 300.000 son pagados a ese club puente, que luego los reparte con el jugador, representante, etc. También pueden eludir obligaciones legales inscribiéndose en equipos de ligas amateurs.

Pablo Migliore llegó a Boca tras haber atajado en Huracán. Sin embargo, está registrado como procedente de Coronel Aguirre de Villa Gobernador Gálvez. David Trezeguet tiene un paso por Jorge Newbery de Junín entre Platense y Monaco. Gabriel Heinze, por la Liga Lobense entre Newell's y Valladolid. Y hay muchos más casos. A través de la triangulación, también se dificulta seguir la ruta de los billetes, debido a las diferentes regulaciones de los países que intervienen en las negociaciones y a sus respectivos secretos bancarios y fiscales. Se trata de ocultar el origen del dinero y, ¿por qué no?, el verdadero valor de venta del jugador. El jugador A llega al club "puente" (B) por 5 millones de dólares, pero, a las pocas horas, se convierte en jugador del equipo C a cambio de 10 millones. La diferencia se la reparten entre todos los protagonistas del negocio. La venta de Gonzalo Higuaín de River a Real Madrid vía el temible Locarno suizo es un buen ejemplo de esta práctica.

La AFA debería cumplir la función de contralor, pero no ha protestado ante este tipo de maniobras. A pesar de que las triangulaciones la perjudican (retiene el 2% de cada transferencia), jamás avanzó sobre el tema. En la Argentina, cada transferencia incluye un 24,5% de gravamen: 15% para el jugador, 2% para la AFA, 0,5% para Futbolistas Argentinos Agremiados y un 7% para la AFIP. ¿Cuánto pierde el fisco en estas operaciones? Fuentes de la AFIP especulan con que el monto puede llegar hasta una cuarta parte del movimiento total de transferencias y se mide en decenas de millones de pesos. El año pasado se formalizó la creación del registro de venta de jugadores, a través de la resolución 2182, publicada en el Boletín Oficial. La norma obliga a todos los intervinientes a informar sobre las operaciones realizadas desde marzo de 2006. No alcanza. No todos la cumplen y aún hay mucha información oculta. Por eso, ronda la idea de solicitarle a Claudio Moroni, titular de la AFIP, la creación de una unidad que se dedique exclusivamente a la potencial evasión fiscal en el mercado de pases. Todos los representantes y empresarios ya están bajo la lupa.

Hay clubes y dirigentes cuyos comportamientos se repiten. Para la temporada 2008/09, Arsenal de Sarandí ha incorporado a Francisco Martínez desde Sarmiento de Junín y a José Contreras desde Comunicaciones de Guatemala. Sin embargo, antes de llegar al club presidido por Julio Grondona (h.), los dos futbolistas acreditan un paso fantasma por Fénix de Uruguay, según verificados expedientes de la Asociación Uruguaya de Fútbol. También Javier Gandolfi pasó de River a Arsenal vía Uruguay. ¿Qué otra cosa tienen en común Rafael Viotti, Sergio Escudero y Juan Mercier, además de haber jugado juntos en Argentinos Juniors? Una fantasmal escala por Uruguay. El ex San Telmo Viotti "jugó" en Cerro, el ex Platense Mercier en Progreso y el ex Independiente Escudero en Fénix. El presidente de Argentinos es Luis Segura, integrante de la comisión de selecciones y hombre de confianza de Julio Grondona.

Otro confidente de Don Julio es Enrique Merelas, quien gobierna El Porvenir desde hace 20 años. Según boletines de AFA, el colombiano Killian Virviescas (ex River, San Lorenzo y Gimnasia) pasó tres veces por su club. En 2004 procedente de su país natal, en 2005 antes de irse a Brasil y en 2006 antes de irse a Chile. No se le recuerdan partidos en Gerli. El mismo recorrido hizo otro colombiano, Robinson Zapata, efímero arquero de Rosario Central. Quilmes, el club de José Luis Meiszner, otro hombre fuerte en AFA, registra un paso fantasma de su actual zaguero Vidal Sosa por la Liga Chaqueña, una triangulación por Damián Musto vía Cerro de Montevideo antes de pasar a Atlético Tucumán y una "fiscal" escala de Chori Domínguez por Uruguay previa a su llegada a River en 2002.

Como se ve, sobran ejemplos. Queda demostrado entonces que el fútbol argentino sí sabe triangular.

Juan Pablo Varsky
Publicado en el diario La Nación del lunes 22 de diciembre de 2008.
Colaboró Matías Muzio

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