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En el museo de la sede del gobierno habrá 600 imágenes de jugadores y álbumes desde 1962. También muñequitos, afiches y camisetas.

Álbumes, a través de los tiempos. Arriba, los de 1974 (izq.) y 1978. Abajo, uno de México 1970.

Jugar a ser chicos pero de grandes, y que los chicos de ahora sigan siendo los niños de siempre. Juntar figuritas en el año del Mundial se convirtió en una pasión desmedida. Y mucho más si se trata de coleccionar las “figus” de la Selección Argentina: completar el álbum significa el tesoro más preciado.

En sintonía con esta pasión, el Museo de la Casa Rosada organizó una exposición con todos los álbumes y figuritas de los planteles del conjunto albiceleste que participaron en los Mundiales, desde 1962. “LATE: La historia de la Selección Argentina en figuritas” arranca este miércoles y sigue hasta el final de las vacaciones de invierno.

LATE es el “Museo de las figuritas” de los argentinos.


Es la historia de la Selección convertida en figuritas de los mundiales y su evolución permanente: el hábito de comprarlas en sobrecitos y luego pegarlas con engrudo en tiempos remotos, añadirlas con la “Plasticola” o el “Voligoma” en los años 80-90 o simplemente quitarle el autoadhesivo y colocarlas cuidadosamente en cada página sin mancharse las manos, como ahora.

La muestra se organiza en tres ejes: la obra del ilustrador Jorge de los Ríos, quien tuvo a su cargo las figuritas argentinas de fútbol de las décadas del ‘60 y ‘70; los álbumes locales cuya temática incluye a la Selección de esos años, y las figuritas impresas por Panini, la editorial que posee todos los derechos de Mundiales desde México 70 hasta la actualidad.

En el Museo Casa Rosada también habrá mascotas, muñequitos, afiches y chapitas, tapas de la revistas Anteojito y El Gráfico vinculados a la Copa, un video sobre la evolución de las figuritas y el mundo del coleccionismo con relatos de Gonzalo Bonadeo, y camisetas.



“Estamos orgullosos de presentar LATE, una exposición sobre nuestra selección contada a través de esas imágenes pequeñas y entrañables. Más que una muestra de figuritas es un recorrido por nuestras historias de infancia, por esos recuerdos a los que cada cuatro años tenemos derecho a volver”, dice Pablo Avelluto, ministro de Cultura de la Nación, quien hace unas semanas enfrentó una polémica porque el país se presentó en la Feria del Libro de Bogotá con un stand cuya temática era el fútbol.

Todo desemboca en la nostalgia. Antes, el “secreto” estaba en comprar las figuritas y pegarlas en cada página, canjear las “complicadas” por otras y sobre todo, tratar de conseguir la más difícil sin tener que pagarla. También se jugaba al “chupi” o la “tapadita” para ganarle la figurita al compañero. Incluso, aquel que llenaba el álbum se llevaba una pelota como premio.

Pero ahora es mucho más fácil: el intercambio existe, pero ya no hay figuritas difíciles. Es más, existen lugares para comprarlas y también está Internet para llenar el álbum más rápido.


En LATE hay más de 600 “figus” de los jugadores de la Selección repartidas en unos 30 álbumes, algunos originales y otras réplicas. También hay muchísimas “rarezas”. Pero están todos: los titulares, los que integraron el plantel o jugaron muy poco y los que directamente no fueron al Mundial.

“Los errores son parte de la gracia del álbum”, indica Matías Bauso, curador de la muestra.



Las figuritas pertenecen a Rafael Bitrán, el mayor coleccionista de figuritas de fútbol de la Argentina, y al dibujante Jorge de los Ríos, experto en el tema. Los periodistas Guillermo Andino y Juan Pablo Marrón también aportaron sus álbumes de los Mundiales.

El primer álbum mundialista nació en la Copa del Mundo de Chile 1962 con la particularidad de que había que juntar las figus de los equipos argentinos. Solamente había una doble página del seleccionado nacional.

Las figuritas eran redondas y de cartón, medían cuatro centímetros de diámetro y eran distribuidas por la empresa “Crack”, que tenía los derechos de la Copa hasta 1982, cuando desapareció. Uno de sus dueños era Ernesto Gutiérrez, legendario lateral izquierdo del racing tricampeón (1949-50-51) e integrante de la Selección.



La historia cambió en 1974, cuando salieron todos los planteles de las selecciones. Se trata del primer álbum exclusivo del Mundial y se llamaba Munich 1974. Vladislao Cap es el primer entrenador argentino que aparece en el álbum.

Entre 1974 y 1978 todas las figuritas traían datos de los jugadores de la Selección. Medían 5,5 centímetros de ancho por 7,6 de alto y fueron confeccionadas con cartulina forrada.

Pero en 1976, en pleno trabajo de César Luis Menotti como entrenador -y en el inicio de la dictadura militar- se hizo un álbum especial y salió a la luz la figurita deJorge Carrascosa. Su caricatura es la figurita más difícil de todas, la “imposible” y la más cara de conseguir, una suerte de fetiche para los coleccionistas de cualquier época.

La “estampita” es una obra de De los Ríos, un verdadero especialista y apasionado por las figuritas, quien además ilustró 1.500 de las 1925 tapas de la revista Anteojito.



“La técnica es a color total, pero las figuritas de 1977 son diferentes: se usaba pluma (tinta china): se pone una mascarilla arriba y luego se pasa el color. Es una técnica más barata y más rápida. Hacía seis figuritas por día. En cambio, con las otras 'a todo color' hacia dos por día”, explica De los Ríos, que sigue dibujando como si fuera su primera vez, cuando en 1965 ingresó a la revista de García Ferré y al año siguiente pasó a hacer las caricaturas para el álbum Crack.



En 1978 aparecieron varios álbumes en el año en que Argentina se consagró por primera vez campeón del mundo. El principal era Crack, que traía todo el plantel albiceleste y la lista previa del plantel de Menotti con fotos y dibujos. Son 76 figuritas de la Selección junto con las estampitas de todos los equipos del fútbol. Todas eran rectangulares y de papel.



También, en ese año la revista Anteojito sacó el álbum de los mundiales ya que García Ferré había creado a “Gauchito”, la mascota del Mundial ‘78, y tenía los derechos. Bonafide, sponsor oficial, sacó un álbum estilo historieta del Gauchito.

Tras la victoria deportiva de Argentina, salió otro álbum con fotos del plantel e imágenes de las acciones de juego de los siete partidos que el seleccionado de Menotti disputó en el Mundial 78.

Otra de las curiosidades de la muestra es el álbum España 1982. Viene con los jugadores de distintas selecciones pero Mario Alberto Kempes es el único futbolista argentino.

Y en 1986, cuando Argentina ganó el Mundial de México, apareció otro álbum bien “casero” y sin dueño denominado Súper Raspagol: no tenía jugadores sino banderas y siluetas de cada uno. Eso sí: había que escribir a mano el nombre de los futbolistas.

En 1990 Panini (tenía los derechos desde México ’70) hizo su desembarco en Argentina con el álbum del Mundial de Italia. Desde 1994 en adelante, las figus (o stickers) son autoadhesivas.



El álbum actual incluye dieciocho jugadores de la Selección y el escudo. En la exposición están Lionel Messi, Sergio “Kun” Agüero y Ángel Di María y Gonzalo Higuaín. También aparecen las figuritas de Enzo Pérez, Ramiro Funes Mori y Mauro Icardi, que no integran el plantel que irá a Rusia 2018. ¿Y Romero? Chiquito también está…

Pero en LATE, la frutilla del postre son las figuritas redondas de la Selección Argentina de todos los tiempos dibujadas por once ilustradores como Langer, Tute, Sole Otero y el Niño Rodríguez, entre otros. El equipo: Fillol, Zanetti Perfumo, Passarella, Marzolini, Verón, Rattin, Maradona; Caniggia, Messi y Kempes.

Juntar figuritas, un hábito que comenzó en edad escolar y que fue creciendo con el paso del tiempo. La esencia sigue más viva que nunca en LATE. El paso de la adultez no es impedimento para seguir siendo chicos cuando se trata de recordar a nuestros ídolos convertidos en figuritas de la Selección Argentina en cada Mundial.



Camisetas con gloria

Además de las figuritas de los jugadores de todos los planteles de la Selección Argentina, la muestra incluye cuatro camisetas originales de futbolistas que disputaron las últimas cuatro finales del equipo albiceleste en los mundiales de 1978, 1986, 1990 y 2014.

Está la clásica número 16 que usó Oscar Ortiz en la final contra Holanda (3-1), la camiseta número 12 que transpiró Héctor Enrique en la final contra Alemania (3-2), la 4 de José “Pepe” Basualdo también ante los alemanes (0-1) en Italia 90, y de Rodrigo Palacio, la número 18 azul del recordado “era por abajo” en la final del último Mundial frente a Alemania (0-1), en Brasil 2014. Las camisetas son del coleccionista Hernán Giralt.

Ficha
“LATE: La historia de la selección Argentina en figuritas”.
Lugar: Museo Casa Rosada Dirección: Paseo Colón e Hipólito Yrigoyen.
Fecha: Del 30 de mayo hasta el 29 de julio.
Horario: de martes a domingos de 10 a 18.
Entrada: libre y gratuita.

Maximiliano Kronenberg
Diario Clarín

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