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Con una medida que suena más a mediática que otra cosa, Américo Gallego borró ayer a diez jugadores de un plantel que ha llevado lastimosamente al Rojo a esperar el final del campeonato y empezar a preocuparse seriamente con el promedio para la próxima temporada.

El propio Gallego lo preguntaba hace un par de fechas: "¿cuánto falta para terminar el Clausura?". El deseo, tirado casi a modo de broma, fue convirtiéndose cada vez más en un anhelo. Sin embargo, la realidad es más dura todavía, si es que no nos acostumbramos ya a vivir con esta sensación de que nunca tocamos fondo y que siempre se puede estar un poco más abajo, siempre podemos sufrir más y siempre pueden ocurrir cosas peores.

A pesar de los manotazos de ahogado que se quieren dar la situación no parece mejorar. Mientras la Comisión Directiva invoca el nombre de Menotti tratando de correr las culpas, Gallego proclama purgas como soluciones mágicas y los jugadores miran distraídos, como jugando al "huevo podrido" a ver a quien cargarle la responsabilidad a través de declaraciones absurdas, el Rojo está -es necesario decirlo- a cuatro fechas de empezar a mirar la tabla del descenso y pensar en la posibilidad seria de la Promoción.

Estas "cuatro finales", como dicen casi todos desde la primera jornada, tienen por supuesto un sentido figurado, teniendo en cuenta que no se luchará por el campeonato ni por entrar en alguna copa. Hablamos de finales para empezar a mirar otra tabla, y no es que querramos ser alarmistas pero las circunstancias nos llevarán a eso.

¿Se acuerdan del cantito de "esto no es racing"? Bueno, cada vez estamos más cerca de parecerlo. Independiente ha cosechado 35 puntos en lo que va de la temporada, los mismos puntos que Gimnasia de Jujuy, y sólo supera a Central (34). La academia, que padece el asedio de la Promoción desde hace tiempo, eliminará de su registro la peor campaña de los últimos tres años, que era de 40 puntos.

Al Rojo, que acumula tres derrotas consecutivas (con 9 goles en contra y sólo 1 a favor), todavía le queda recibir a Rosario Central y visitar a Banfield, ambos necesitados de puntos y jugándose la permanencia en Primera división. Luego tendrá que enfrentar a San Lorenzo en el Ducó, en otro clásico devaluado, y cerrará su participación ante otro comprometido para la próxima temporada, Arsenal, en el Viaducto. Con una mano en el corazón ¿cuántos puntos es capaz de obtener este Independiente de los 12 que le restan por jugar?

Si el torneo terminara hoy, el año que viene Central (de quedarse en Primera) tendría 75 puntos acumulados en la tabla del descenso. Lo seguirían racing (82), Gimnasia de La Plata (84), Arsenal (92), Colón (93) y luego Independiente, con 94, a sólo dos puntos de la Promoción, sin contar los que asciendan, que siempre dividen distinto.

Es para preocuparse, la situación se parece demasiado a la del 2002, cuando en el invierno el equipo se reforzó fuertemente y se consiguió el título.

A los escobazos
Ahora Gallego ensaya nuevamente el recordado "baile de la escoba" tratando de limpiar un plantel vergonzoso, pero propio. Y ya se escucharon las primeras declaraciones de fastidio de los protagonistas. Sucede, como siempre, que cuando todo quema los micrófonos están abiertos listos para esperar el fuego de los que arden en él. Es cierto que ni Ledesma ni Centurión son "los" culpables de la situación de Independiente, pero tampoco pueden hacerse los distraídos. Así como era necesaria la limpieza de Gallego, pero no sólo con los "cuatro de copas". Quizás por eso el técnico optó por el silencio esta mañana.

Prácticamente ninguno de los borrados tuvo continuidad con Gallego, a excepción quizás de Ricardo Moreira. La impresión es que tanto a Lucas Mareque (dos años en el club, al igual que Moreira), José Moreno (dos años y medio), Ledesma (un año y medio), Centurión y Federico Higuaín (un año cada uno) les están haciendo pagar la cuenta entera de su pobrísimo aporte.

Leandro Depetris, el "sueño" de Comparada, jugó apenas media hora y un poquito más desde que llegó hace once meses, y Damián Luna se ganó una beca en Independiente, ya que sólo apareció ocho partidos en dos temporadas. Todos juntos, le costaron al Rojo ¡más de cinco millones de dólares! Y el único que vino a préstamo es Centurión.

Distintos los casos de los juveniles Nicolás Mazzola y Héctor Echagüe (ni siquiera es profesional) que pueden rendir más, son del Club y merecen su oportunidad.

Se espera que también queden marginados Enzo Bruno, Matías Di Gregorio, Gastón Molina, Ezequiel Palermo, Lucas Marando, Herrero y Roberto Vissio, quienes fueron separados por Gallego cuando asumió. Mientras, nada se habla de los Gandín, Núñez, Puertas, Gavilán, Guillermo Rodríguez y otros... sigamos bailando.

Emiliano Penelas

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Anónimo dijo... 28 de mayo de 2009, 23:35

Con Gallego no nos vamos a ir al descenso porque va a renunciar antes y quiero ver a todos los infradotados que se comen la demagogia de este tribunero barato y culpan a los jugadores opinando dentro de un año cuando juguemos la promocion con Aldosivi, con suerte. Las veces que le fue bien fue porque le armaron los equipos con jugadores de primer nivel, cuando tuvo que remar se ahogo. Independiente con los mismos jugadores nunca recibio tantos goles, ningun tecnico armo un equipo ridiculo como el que presento contra Estudiantes, parece un enviado de racing.
Con los "pibes del club" podemos hacer una linda balsa, en media hora contra Gimnasia de La Plata, Moreno demostro que era mucho mas que Churin y Mazzola juntos. ¿Viola es mejor que Moreira?, ¿Rodriguez jugando de 3 o Di Gregorio son mejores que Mareque?, ¿Caracoche es mejor que Rodriguez?, ¿que equipo estan mirando?, ¿Gallego no habra venido a vengarse por lo que no le pagaron en el 2002?. La "limpieza" se esta haciendo en funcion de el dinero que se les adeuda, no por la calidad futbolistica. Si Boca no puede pagar, imaginen Independiente.

La Caldera del Diablo dijo... 29 de mayo de 2009, 00:47

Anónimo: antes que nada, gracias por tu comentario, y un tirón de orejas por no firmar. Coincido en parte con lo que decís. Gallego necesita "estrellas" y no se banca muchos pibes. Ningún DT se va al descenso, como ningún profesional. Los que ponen siempre la cara sobre el final son "interinos" y "juveniles". Pasó en todos los clubes siempre, o al menos de quince años para acá.
Después, no creo que Moreno sea más que Mazzola o Churín, y en todo caso Moreno tiene una edad y una trayectoria en Primera de quien se debe esperar más. Tanto Mazzola como Churín no suman entre los dos 15 partidos en Primera, de los cuales me animaría a decir sin recurrir a las estadísticas, ninguno pasa de los 5 partidos como titular, así que no son punto de comparación, y por supuesto que los bancaría más porque son del club, porque se formaron allí, quieren la camiseta un poco más y de última servirán para que entre dinero dentro de una economía devastada, y no serán una erosión como lo es Moreno. El mismo caso se aplica a Mareque, Moreira, G. Rodríguez y demás, siempre prefiriendo a Viola, Vittor, Di Gregorio, Caracoche, Mancuello, etc.
Que los borrados son "cuatro de copas" o jugadores a quienes se les quiere dar el pase libre a cambio de la deuda, es cierto, y está en la editorial.
Un saludo

Emiliano

Anónimo dijo... 30 de mayo de 2009, 03:57

Quedo como "anonimo" pq ¡nunca me toma la contraseña! y no lo iba a escribir todo de vuelta...Soy Walter Weimer, mi mail es walterweimer@msn.com
Ojala tengas razon, pero Aguero, Milito o Ustari no necesitaron ni cinco partidos para demostrar lo que valian. Por supuesto que Moreno no es Kaka ni mucho menos pero de los tres que tenemos fue el que mas se parecio a un "9"... ¡que tristeza, no tenemos ni un nueve!
Abrazo y gracias x responder.

La Caldera del Diablo dijo... 2 de junio de 2009, 01:35

Walter: es cierto lo que decís, pero reconozcamos que los Militos, Ustaris, Agüeros o Forlán salen muy de vez en cuando.
Por otra parte, respondemos siempre los mensajes, nos gusta mucho que los lectores participen.
Te mando un abrazo

Emiliano