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Independiente igualó contra San Lorenzo en un tanto. Los Rojos se pusieron en ventaja con gol de Denis y merecieron aumentar, pero el Ciclón igualó con un hombre menos, ventaja que los de Troglio no pudieron aprovechar en media hora de juego.

Montenegro y la pelota

El Rojo llegaba a este nuevo compromiso veraniego -el último juego de Independiente en Mar del Plata- con la novedad táctica de implementar por primera vez una línea de tres defensores, con dos volantes abiertos que podían bajar a cuidar los laterales, doble cinco, un enganche y dos puntas.

El esquema pareció tardar en funcionar, porque si bien no se sufrieron sofocones en ningún momento del partido, en los primeros minutos hubo algunas desinteligencias, y sobre todo amagues a tirar el achique a veces positivas, otras no tanto. Fue Assmann quien se lució entonces, ante cabezazos frontales y certeros de Romeo y Bottinelli.

Ante un partido chato y sin luces, Montenegro tomó un poco las riendas, y cuando combinó con Denis, inspirado y en racha, fue lo mejor del Rojo en la noche. Así llegó un centro del Rolfi colocado con precisión para que el Tanque, entrando entre los dos centrales, conecte de cabeza al gol. Nada que hacer para Orión y 1 a 0 arriba Independiente.

Poco después nuevamente Denis, quien antes había demorado un remate, llega de cabeza y es claramente empujado en el área chica. Penal que Beligoy no vio.

El primer tiempo terminó con Independiente mereciendo la victoria, y un San Lorenzo quedado en su campo. Fue una pena la salida de Herrón, al cuarto de hora, por una aparente fractura en un dedo de la mano derecha. Ya tenía una fisura en la izquierda, por eso jugó vendado, y salió a ver el segundo tiempo enyesado. Del estadio iba a una clínica a sacarse una placa.

Denis ya cabeceó, será gol de Independiente

El segundo período comenzó con más lucha que fútbol, y a los pocos minutos fue el delantero del Ciclón Menseguez quien vio la roja tras una tremenda plancha contra Machín. Así las cosas, Independiente parecía tener todo controlado porque San Lorenzo no atacaba, el Rojo dominaba el medio y había tenido las opciones más claras, aunque los centros siguieron siendo el único recurso utilizado por ambos equipos sistemáticamente.

Matheu avisó a los 20 con un cabezazo que un defensor Cuervo llegó a sacar en la línea. Sin embargo, un minuto después nuevamente un pelotazo cruzado que complica a la zaga central Roja, peina Romeo y empata el partido.

A partir de ese momento, paradójicamente, comenzó a crecer el equipo de Ramón Díaz. Troglio mandó a la cancha al "joven maravilla" Patricio Rodríguez, que con un par de acciones preocupó a la defensa azulgrana. Su conexión con Denis y luego con Montenegro le dieron un toque distinto a un partido que dejó un empate con sabor amargo.

Emiliano Penelas

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