En otra noche para el olvido, Talleres le dio vuelta el partido a un Independiente qué lo ganaba con comodidad. Ávalos había abierto la cuenta para el Rojo, pero un sinfín de errores defensivos reavivó. Abaldo se fue expulsado sobre el final y se perderá el Clásico de Avellaneda.
Erraron goles los delanteros, fallaron los volantes en la creación, absolutamente inoperantes en defensa, un error infantil del arquero y un técnico que parece absolutamente desbordado. Ese combo fatal le costó a Independiente otro partido, y probablemente cerrar la fecha fuera de los puestos de clasificación.
El Talleres de Tevez vino a especular, hacer tiempo y conformarse con un empate. Independiente no le encontraba la vuelta aunque tuvo una apenas empezado el partido en los pies de Millán, que definió muy mal. La visita se encontró un par de chances casi de casualidad, y más por errores no forzados del Rojo que por mérito propio.
En la segunda parte otra vez de arranque lo tuvo Independiente, que con Montiel generaba más juego. Un remate qué fue al travesaño, rebotó en el arquero y casi se mete pudo ser el primero, que llegó a los 12' cuando Ávalos capturó el rebote del arquero luego del disparo de Abaldo. Ganaba bien el Diablo, pero Quinteros sacó a Millán (amonestado) para meter a Cedrés, que juega casi siempre para atrás y ya en la primera wue tuvo la perdió y dejó con chances a la T.
La señal del entrenador fue leída por la visita, que empezó a adelantarse hasta que llegó al 1 a 1 con un centro, la marca perdida y una pésima salida del arquero, que a los 5' había salvado una imposible y ahora era responsable del empate. En el medio, Quinteros saca a Marcone para meter un volante de creación (Cabral), quizás remendando el cambio anterior, y al pibe Valdez, que con frescura intentó cambiarle el paso a un equipo que deambulaba.
Pero a falta de 10 minutos minutos, con el equipo totalmente desbalanceado, Talleres mete una contra que termina definiendo el juvenil Davila, en la primera pelota que tocaba. El 2 a 1 hizo estallar al Estadio en contra de todos. Y como si todo fuera poco, con todos mal parados nuevamente Abaldo, de último hombre, comete una falta que le significó la expulsión y perderse el Clásico de Avellaneda, próxima parada en el Apertura y seguramente partido bisagra para varios.
Emiliano Penelas

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