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En el partido más sólido desde la llegada de Julio César Falcioni, Independiente derrotó a Gimnasia en Avellaneda por 1 a 0 con gol de Silvio Romero, que empujó un cabezazo de Insaurralde. El ingreso de Saltita González y Alan Velasco, en el segundo tiempo, le cambiaron la cara al equipo.


No está para regalar nada Independiente, pero esta noche ante Gimnasia además de romper una racha adversa de 11 años sin ganarle como local al Lobo dejó en claro que fue un equipo sólido, que buscó más arriba, que adelantó las líneas, que peleó en mitad de cancha y que pudo mostrar algo de lo que seguramente Falcioni desea para su equipo. 

El primer tiempo se jugó de mayor a menor para el Rojo, porque arrancó muy bien y tuvo las mejores chances. El partido era dinámico, de ida y vuelta, jugado a muchísima velocidad para ro sin pausas ni muchas ideas y casi sin pasar por el mediocampo. No obstante, con el correr de los minutos el Lobo se hizo un poquito más fuerte y preocupó llegando un par de veces hasta el arco de Sebastián Sosa. El empate era justo, y entre los puntos altos del Rojo sin duda hay que rescatar la presencia de Insaurralde ordenando a la defensa, pidiendo la pelota y señalando la salida a sus compañeros. 

Lo más flojo era nuevamente Pablo Hernández, y así lo entendió el técnico, que en el segundo tiempo mandó a la cancha Saltita González. El ingreso del juvenil fue fundamental, y cuando al cuarto de hora ingresó Alan Velasco, entre los dos juveniles le cambiaron el la cara a Independiente y demostraron que pueden aportarle velocidad, entrega y dinamismo al ataque, sobre todo de tres cuartos de cancha en adelante. Además, liberaron a Silvio Romero y Jonathan Menéndez, que pudieron jugar más libres. 

A los 21 minutos un cabezazo de Insaurralde tras un corner que llegó un córner dio en el palo y recorriendo toda la línea la terminó empujando Silvio Romero para cantar el único gol del partido. El Chino tuvo el segundo, mal anulado por el juez de línea, que sin dudas hubiera significado un desahogo mayor para el equipo, que terminó los últimos minutos sufriendo contra su propio arco. 

Desde el triunfo, como decíamos en el último partido, es mucho más fácil construir y así se va a entender esta victoria que podríamos considerar clave en la consolidación de un equipo y en la búsqueda de resultados y la confianza necesaria. 

Emiliano Penelas 

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