0
Nuevamente Eduardo Bolaños aporta su pluma para contarnos la historia del hombre de Independiente que marcó tres goles en menos de dos minutos, y es récord mundial.


Domingo 18 de marzo de 1973. Primer partido oficial de Independiente en su cancha en el Metropolitano. Los hinchas de a poco se fueron acercando al estadio de la doble visera, porque el programa no era demasiado atrayente. El certamen recién comenzaba, el rival era un Gimnasia que estaba entre los últimos de la tabla y la tarde se presentaba pintada de gris desde el cielo.

De a poco se fueron completando las plateas y populares, sin llegar a un lleno total, porque fue la cuarta recaudación de la jornada. La sensación de modorra post almuerzo y de las escasas emociones que llegaban desde el césped solo se sacudió en el primer tiempo con un golazo del chivo Ricardo Pavoni de tiro libre.


El complemento se inició del mismo modo, sin grandes modificaciones, hasta que a los 49 minutos el mencho Balbuena escapó por la derecha y envió un centro pasado, que el polaco Semenewicz devolvió al medio con un cabezazo. Por allí ingresaba Eduardo Maglioni, a quien el balón se le quedó un poco atrás. Se frenó para dominarla y con una potente media vuelta la clavó en el poste más lejano de Guruciaga para el 2-0.

Gimnasia sacó del medio, pero inmediatamente Pavoni robó la pelota en su hábitat natural del lateral izquierdo e inmediatamente sacó un pelotazo que cayó cerca del centro del área, por donde entraba Maglioni, quien no dudó y ante el cierre del zaguero Gottfrit, convirtió su segundo tanto con un perfecto sobrepique. ¿Cuánto había pasado del gol anterior? Apenas 35 segundos…


Nadie podía salir del estupor, menos que todos los futbolistas visitantes que se miraban incrédulos. En esas condiciones reanudaron el juego y nuevamente perdieron la pelota. El uruguayo Montero Castillo hilvanó una gran maniobra, dejando varios rivales en el camino. Al llegar al área, cedió hacia la derecha. Por esa zona venía avanzando Maglioni, quien eliminó al arquero con una gambeta larga y la empujó hacia el arco vacío. Aplausos, gritos y asombro. Todo en una tarde que apuntaba al tedio y entró en la historia.

Eduardo Maglioni marcó tres goles en solo 1 minuto y 50 segundos. Desde aquella tarde de Avellaneda, se catapultó a un lugar en el libro Guinness de los records. Y fue justicia. Y sigue siendo, ya que nadie ha batido su marca.

Eduardo Bolaños
Especial para La Caldera del Diablo

Publicar un comentario