0
El ex número 5 del mundo y campeón de Roland Garros en 2004 -hincha fanático de Independiente- comunicó oficialmente su retiro. “Ya no vuelvo más”, admitió Gaudio, quien hace más de un año jugó su último partido.

No hay vuelta atrás. No quería hacerlo oficial meses atrás por si se arrepentía pero hoy Gastón Gaudio lo confirmó: “Ya no vuelvo más al tenis”. El tenista, que fuera campeón de Roland Garros 2004 y llegó a ser número 5 del mundo, aclaró que se retiró "hace tiempo" pero que no lo anunció públicamente porque "no quería decir que largaba y después me arrepentía a los cuatros meses e intentaba volver".

¿Cómo se tomó el retiro? "Me lo tomé bien. Pero también es muy difícil, es un deporte que hiciste toda tu vida y cuesta mucho dejarlo. Me siento afuera, puedo jugar torneos de exhibiciones pero ya no vuelvo más", explicó Gaudio en una exclusiva y extensa entrevista con la agencia Télam.

Gaudio, cuyo último partido fue el 2 de agosto de 2010 en la primera ronda del ATP de Kitzbuhel ante el español Pablo Andújar, contó que ya está enfocado en su próximo objetivo: ser el organizador de una exhibición. "Estoy organizando una exhibición en Punta del Este para fin de año donde van a jugar Del Potro, el brasileño Guga Kuerten y el uruguayo Pablo Cuevas. Vamos a hacerlo en el Hotel Conrad y esperemos que salga bien. Estoy metido con eso ahora", contó.

Además, el Gato no descartó ser entrenador de algún tenista del circuito: "Depende el proyecto, la forma de ser de la persona, porque coachear genera una convivencia como si fuese un matrimonio. Y viajar y convivir con alguien que no tenés química no funciona". "Tendría que ser alguien que me motive, sentir algo por el que estoy coacheando y buscar algo que sea significativo en mi vida. No me interesa coachear a alguien para ir a ganar Viña del Mar. Que sea alguien que apunte a meterse Top 10 o Top 5. Algo que me quede una marca en mi vida", remarcó.

Y agregó: "No me puse a pensar. Yo no me elegiría si estuviese del otro lado. Habría que ver lo que busca ese jugador del entrenador. Yo elegiría uno que sea vivo, inteligente, que sepa de estrategia, que sepa decirme cómo ganar un partido, que me motive, que me llegue de la forma que me dicen las cosas, no me interesa que sea político".

Por último, admitió que lo único que extraña del circuito es "la adrenalina que te agarra cuando jugás un partido. La sensación de nervios antes de los partidos, que no te gustan, pero que se extrañan". "Debe ser un sistema químico que lo sentís cuando jugás al tenis y que nunca lo vas a sentir con nada. Esa sensación de miedo antes de entrar a un partido y de la competencia, de ganar, perder. Eso es lo único que extraño”, concluyó Gaudio.

Un creador de frases y momentos para el recuerdo
Desde aquel "soy un fracasado" hasta el histórico "¡Qué mal que la estoy pasando!". Y el inolvidable momento en que le sonó el celular en pleno partido.

Gastón Gaudio no sólo fue uno de los pocos argentinos que logró ganar Roland Garros. El Gato fue uno de los grandes hacedores de frases pesimistas dentro de una cancha. Criticando su juego, alabando a un rival o enojándose con un umpire, Gaudio dejó muchas frases inmortalizadas.

“Cuando las cosas no salen empiezo con una obra de teatro”, recordaba en una entrevista con Miguel Simon para ESPN. Y, entonces, se encadenan en la cabeza una y otra, sin parar: “¡Qué mal que la estoy pasando!” (contra Evgeny Korolev en Roland Garros 2006), “Que bien Rafa, ¡que puntazo! ¡sos el más grande!" (en un partido contra Nadal), “¡Qué vida de mierda!” o “Soy un fracasado” (en su debut en el Roland Garros 2004 del que luego sería campeón ante Coria) hasta el ringtone “Atendé, Gastón. Teléfono”, durante un partido del ATP de Viña del Mar 2005 en el que el Gato había dejado en su raquetero su teléfono encendido.

Son sólo algunas pero hay cientos de frases y de anécdotas de uno de los tenistas con mejor técnica pero al que muchas veces la cabeza le jugó en contra en muchos partidos. La vida, desde hoy –día en que lo hizo público-, ya no está en una cancha de tenis, allí donde vivió grandes alegrías y, también, muchas frustraciones y momentos para el recuerdo.

Fuente: Clarín / Telam.

Publicar un comentario

Invitame un café en cafecito.app