2
Disparate. 1. m. Hecho o dicho disparatado. 2. m. coloq. atrocidad (‖ demasía). De disparatar (Del lat. disparātus, part. pas. de disparāre, separar). 1. intr. Decir o hacer algo fuera de razón y regla.

Independiente ganó un partidazo, épico y peleado, luchado, lleno de fricciones y ante un gran rival. Un típico partido de Copa, como hacía rato no se veía por Avellaneda. En el medio, hubo de todo. Desde ir quedando afuera por el tempranero gol de Mora, hasta la emoción de darlo vuelta en sólo 15 minutos consiguiendo los tres goles que nos metían en la Sudamericana nuevamnte.

Luego, un hecho bochornoso con un imbécil que tiró una piedra, y aunque en la cancha el impacto no pareció tan grande, ver al arquero rival con la cabeza vendada, más el tiempo que llevó su recuperación, nos hacía presumir que el incidente era realmente grave.

Afortunadamente para el Rojo, al árbitro del partido, el brasileño Wilson Seneme, le faltó personalidad para suspender el partido. Las imágenes vistas luego por televisión y gráfica de Martín Silva eran elocuentes y no hacía falta que el golero sea quien decida si continuar o no el juego.

Pero el "disparate", tal como lo señaló en una buena apreciación el Chavo Fuchs, no es sólo pensar que hay un error arbitral, sino una red más compleja que estuvo detrás de un agresor que fue protegido por alguien, que había un circuito de filmación al cual poder recurrir para detenerlo y que nos lleva a preguntarnos si ese tipo es realmente hincha del Rojo. Recordemos, además, que hasta ese momento Independiente estaba clasificándose a los cuartos de final.

La nobleza y valentía del golero Violeta hizo que pidiera continuar el juego, y fueron muy atinadas las palabras de Mohamed reflexionando acerca de todo el incidente en la posterior conferencia de prensa. Pero como el acto está "fuera de la razón" (según la definición de la Real Academia Española que encabeza) el Club corre serios riesgos de ser sancionado y quedarse sin la posibilidad de actuar como locales en el Libertadores de América en lo que queda de la Sudamericana. Y la pregunta regresa: ¿era de Independiente el tarado ese?

Luego, la continuidad de la noche hizo que viéramos un par de "disparates" más, pero esta vez más interesantes. Defensor, un gran equipo que supo atacar y mostró sus fallas atrás, se puso 2-3 y eliminaba al Rojo. Y entonces una gran jugada de Gómez, bien asistido por Silvera, termina en el cabezazo de uno de los jugadores más bajos de la cancha.

Por último, y para volver al inicio de la Editorial, también es un disparate que la prensa no haya hablado del gran partido que se jugó en Avellaneda, de la gran remontada en dos oportunidades de Independiente, de la aparición, aunque más no sea por un partido, de la vieja "mística copera" Roja que lo puso nuevamente en carrera y aspirando el sueño de la ilusión Sudamericana.

Emiliano Penelas

Publicar un comentario

Anónimo dijo... 21 de octubre de 2010, 04:23

Hola estimados hermanos argentinos: soy matias soy uruguayo e hincha de Peñarol, al igual que defensor quedamos afuera y simplemente queria agradecerles el hecho de resaltar la actitud del equipo uruguayo, Martin Silva es uno de los arqueros de la seleccion, ademas muy buen profesional. saben que a defensor no lo dejan jugar en su hermosa cancha del parque rodo?? porque la confederacion sudamericana no la habilita, es patetico el doble rol que a veces ejerce el poder, el partido no cabe dudas debio suspenderse, aunque tampoco fue culpa de los jugadores rojos que un nabo le tirara una piedra a un jugador. me encanta el blog esta re completo tiene autocritica y eso es noble, un abrazo y mucha suerte, los historicos como Peñarol e independiente deben volver.

La Caldera del Diablo dijo... 21 de octubre de 2010, 14:50

Matías: muchas gracias por tus comentarios, agradecemos el reconocimiento al esfuerzo que significa mantener la página actualizada. Se que Defensor no puede jugar en Parque Rodó, de hecho estuvimos en el partido de ida en el Centenario, y es injusto porque evidentemente por más hinchada que haya llevado Independiente ese estadio podía utilizarse igual.
Coincidimos en que el partido en Avellaneda debió suspenderse, y es un idiota que evidentemente no quiere al club el que tiró la piedra porque por una vez en el año el Rojo había dado muestras de personalidad dando vuelta un partido adverso en sólo 15 minutos. También lo veo injusto que los jugadores tuvieran que pagar por ese tarado.
Abrazo

Emiliano

Invitame un café en cafecito.app