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Este fútbol que se trasladó de los barrios a los poderosos escritorios y que sufre una profunda desculturización todavía no puede con el ADN de algunos jugadores. Argentina, sin pizarrón magnético, sin pelota parada, sin jugar bien, ganó.

En este juego, el desarrollo desde la posesión de la pelota tiene como objetivo principal la eficacia. El fútbol tiene cuatro acciones desde donde crecen los equipos: defender, recuperar, elaborar y definir. Y una sola verdad absoluta: disponer de delanteros como los que tiene Argentina.

Sin defender bien fue más compacto que México, tuvo dificultades en la recuperación de la pelota pero cuenta con Mascherano, enorme jugador de equilibrio (no es sólo voluntad sino conocimiento). Cuando él pierde, hay problemas. El equipo no ganó ni pudo utilizar la tenencia de la pelota en la elaboración de juego. Y encontró la eficacia desde el instinto, desde la capacidad individual, desde el ADN.

Argentina tiene tres delanteros letales, Messi, Tévez e Higuaín, y dos amenazas permanentes en Di María y Maxi Rodríguez. Es verdad que el azar está presente. Toda acción está situada en su propia complejidad. Es decir, riesgo, azar, iniciativa, decisión. Es también una apuesta y en toda apuesta existe la conciencia de riesgo.

Uno tiene que estar preparado también para utilizar el azar que le juega en contra al adversario. Como sucedió en los dos primeros goles del equipo argentino. Ante cada acción, Tévez e Higuaín resolvieron desde la intuición, la técnica, la respuesta individual, su ADN, su genética. Esto por si solo resolvió el partido.

Se podrá decir que hasta el primer gol, clara posición adelantada, México era mejor equipo. ¿Lo era? Jugaba mejor en el desarrollo pero no era eficaz. No es cuestión de pasarse la pelota sin saber porque. Es un refuerzo anímico tener la pelota, para mí la mejor estrategia, pero también se trata producir algo en la zona de definición.

Argentina debe crecer en la generación del juego, tiene que acompañar desde el desarrollo del juego mayor cantidad de espacios. Así será más fácil encontrar mayor participación de Messi, Higuaín y Tévez.

Si bien los partidos hay que jugarlos, todo hacía preveer el paso a cuartos de final con Alemania. Empieza ahora el camino más duro. Encontrará Argentina a un adversario leal, que juega a jugar con lo que tiene, que no es poco, pero que también le permitirá jugar un partido de fútbol, con todo lo que significa y exige. No es Grecia, que propone no jugar, y es más que México en capacidad de decisión y ataque.

Que Argentina encuentre ese mayor desarrollo de juego que favorezca a sus delanteros se convertirá en una enorme dificultad que Alemania hasta ahora no encontró en los adversarios que enfrentó, como tampoco Argentina encontró un rival de las cualidades de Alemania.

El azar también estará presente el sábado. Hasta hoy fue parejo. Alemania también se vio beneficiado frente a Inglaterra con el gol de Lampard increíblemente no convalidado por el árbitro y que hubiese significado el empate parcial.

César Luis Menotti
Yahoo! Deportes

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