El esfuerzo no le alcanzó a Independiente, que perdió ante Boca sobre el final. El Rojo jugó mejor, pero falló en todas las definiciones, y Mele se comió el gol del rival.
Irreprochable el espíritu de Independiente para empardar la inferioridad técnica y de funcionamiento con Boca, que vino a Avellaneda con lo mejor que tiene, pese a haber jugado hace pocos días en Brasil, donde consiguió la clasificación a la final de la Copa Sudamericana.
Sin embargo, ese esfuerzo no le alcanzó al equipo de Jadson Viera, que sigue padeciendo la falta de llegada y los problemas de definición. Y eso pareciera no tener solución posible a corto plazo. Si a eso le sumamos un muy mal partido de Montiel, floja tarea de Meza en el medio y el error de Mele en una flojisima respuesta ante el cabezazo de Herrera sobre el final del partido todo parece más difícil.
En el global, el Rojo tuvo buenas ocasiones, mostró otro espíritu, garra y tesón. Tuvo una buena tarea Marcone, Nahuel Banegas, Ávila y Arrayago, aunque lo anticiparon en el gol. Pérez Curci tuvo un lapso interesante pero no supo definir un par que tuvo.
Entre los que ingresaron, sorprendió para bien la entrada de Parmo luego de mucho tiempo, y quizás otra hubiera sido la suerte del partido si Morales, en el área chica, hubiera definido con mayor precisión cuando todos reclamaban una mano en el área de Boca.
No alcanzó, de momento el Rojo sigue en zona de playoff en el Clausura pero cada vez más lejos en la lucha por las Copas en la tabla anual.
Emiliano Penelas

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