Se Extraña tu magia maestro, cada partido era una ilusión de fútbol mágico, exquisito, pases milimétricos, una pausa, una apilada, una definición sutil, era ver como la orquesta funcionaba a tu alrededor, dirigida al compás de una música suave y encantadora. Hasta nuestros rivales se paraban para aplaudir. Cuanto nos has regalado querido Bocha.
Se Extraña tu magia maestro, cada partido era una ilusión de fútbol mágico, exquisito, pases milimétricos, una pausa, una apilada, una definición sutil, era ver como la orquesta funcionaba a tu alrededor, dirigida al compás de una música suave y encantadora. Hasta nuestros rivales se paraban para aplaudir. Cuanto nos has regalado querido Bocha.
ResponderBorrarLe dejé mensajes en Twitter y puse mi camiseta firmada, en honor al Grande.
ResponderBorrar