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El arquero, que no llegó a debutar en Independiente y pasó al Arsenal, recordó a Pepé Santoro como una guía en su carrera. Dibu lleva diez años en Europa y ahora quiere ganarse un lugar en la Selección.



"Pepé Santoro es una persona muy importante en mi evolución como arquero. Siempre lo tengo presente. Si no hubiera sido por él hoy yo no estaría acá. Me ayudó a crecer, no solo como arquero, sino mentalmente. Me hablaba mucho. Siempre confió en mí. No hubiera podido llegar hasta el Arsenal sin él".

Miguel Angel Santoro fue el primero que confió en Emiliano apenas lo vio. Pepé pidió que lo ficharan en Independiente para tenerlo cerca en Villa Domínico y fue quien lo acompañó a Londres a probarse en el Arsenal.

-¿Seguís en contacto con él?
-La verdad es que perdí el contacto. Hace algunos años nos hemos enviado emails, pero luego no hablamos más. Me encantaría poder retomar el contacto. Tuve mala suerte, las veces que fui a Argentina fue el receso de invierno. Me gustaría mucho volver al club y hablar con él.

-¿Santoro te puso el apodo de Dibu?
-No, me lo pusieron en la pensión de Independiente. Cuando llegué era un poco coloradito con pecas y me empezaron a decir que me parecía al dibujito. Acá me dicen Emi.

-¿Te quedó la espina de atajar en Independiente?
-Los primeros dos o tres años de venir para acá siempre pensaba que debía volver sí o sí a Independiente. Pero por ahora no pienso en eso porque estoy muy bien acá y no pienso en volver por el momento. Claro que si en un futuro tengo que volver, será a Independiente, está claro.

Martínez dejó las Inferiores del Rojo a los 16 años para sumarse al Arsenal, aunque nunca llegó a ganarse la titularidad y pasó a préstamo al Reading de la segunda división de la liga inglesa, donde evitó el descenso y volvió al Arsenal hace seis meses (ya atajó tres partidos -dos por Europa League y uno por Copa de Liga- y mantuvo la valla invicta).

“Estuve una vez con Sergio Batista en la Mayor, en amistosos con Nigeria y Polonia, pero no jugué”, recuerda Emi, que entre 2009 y 2011 participó en las Sub 17 y Sub 20. “Todo lo que hacía, lo hacía enfocado en mis sueños. Pero ahora ya no sólo lo hago por mí, sino pensando en él. Es algo que incluso me ayuda a mejorar en mi rendimiento”, le dice a Clarín sobre el impulso que le dio la paternidad a este marplatense de 27 años, que hace 14 meses cría junto a su mujer Amanda a Santi, su primer hijo.

-¿En qué momento te llega esta citación?
-Vengo trabajando 10 años en Europa para esto. Todos mis esfuerzos acá son para consagrarme en la Selección. Estuve en Juveniles, pero me falta este paso en la Mayor. Estoy haciendo las cosas bien en el club, lo sé. Estoy muy cerca de llegar a agarrar la 1 del Arsenal. Estoy contento por este presente. Es un sueño cumplido.

-Armani y Andrada pelean hoy por el arco de la Selección, ¿es difícil meterse en esa pelea?
-A veces no puedo mirar todos los partidos por un tema de horarios, pero sigo al fútbol argentino y tanto Armani como Andrada son dos grandes arqueros que están en un gran momento y que se merecen lo que les está pasando a los dos. Pero como ellos hay más. Yo estoy teniendo un gran presente y la Selección es eso, debe estar el que tenga el mejor presente. Yo me siento capacitado para estar en la Selección.

-Estás con mucha confianza.
-Sí. Para estar en la Selección tenés que estar cien por ciento preparado y yo me siento así. Estoy en uno de los mejores momentos de mi carrera. Considero que estoy en la edad justa y estoy más que listo para agarrar el arco de la Selección.

-Tenés un buen manejo con los pies. ¿Siempre tuviste esa cualidad que no se encuentra en todos los arqueros?
-En Mar del Plata, para la categoría 90 de mi hermano, yo jugaba de arquero. Pero en la 92, que era mi categoría, era delantero. En mi colegio también era delantero o enganche. Siempre me gustó jugar al fútbol. Por eso me adapto muy bien al fútbol moderno ya que me siento cómodo con la pelota en los pies. Este fútbol requiere eso, que el arquero sea un apoyo más para la defensa y salir con el balón limpio para crear superioridad y ganarle a la presión de los delanteros.

-¿La temporada pasada te luciste en el Reading pero tu mente estaba en volver a ganarte un lugar en Arsenal?
-Obviamente. Siempre mi idea fue hacer las cosas bien allí para volver al Arsenal a pelear por la titularidad. Era el objetivo. Al empezar los primeros partidos con el Reading me llegaban muchísimo al arco. Los primeros encuentros salí mejor jugador de la cancha. La defensa agarró confianza y yo también. Terminé como el arquero con mejor calificación tanto en atajadas, como en los centros y aciertos en los pases. La segunda parte de la temporada fue brillante para mí. Gracias a eso pude regresar y pelear mano a mano con Bernd Leno, uno de los arqueros de la selección de Alemania.

-Arsene Wenger tenía mucha fe en vos y de hecho él fue clave para la renovación de tu contrato en su momento. ¿Cuando se fue pensaste que se te iba a complicar jugar?
-Yo siempre confié en mí. Más allá de su partida, se quedó gente en el club que ya me conocía. Cuando renové con Wenger, él me dijo que iba a ser el 1 del Arsenal. Unai Emery, el entrenador actual, me quiso ver y quedó muy sorprendido conmigo. De hecho, me quedé porque sabía que tenía chances reales, sino me hubiera ido de nuevo a jugar a otro lado. Es muy lindo Londres, estoy cómodo, pero yo no soy de quedarme en la comodidad. Y si me tocaba ir a otro lado a jugar lo hacía.

-¿Después de tantos años de lucharla sentís que hoy sí estás más cerca que nunca de ganarte el puesto en Arsenal?
-Sí, es la primera vez que lo siento así. Estoy en uno de los mejores clubes del mundo. Llegar acá a los 16 años... Es mucho más difícil que en cualquier otro equipo llegar a la Primera. Pero después de mucho trabajo y de algunos préstamos, hoy estoy peleando mano a mano. Estoy atajando en las competiciones europeas y eso tiene mucho valor ya que no lo hace cualquier club eso.

Nahuel Lanzillota

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