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Clarín Deportivo hace un balance del año y quisimos reproducir este artículo de Adrián Casaccio en donde señala que "el Libertadores de América fue la única alegría. Una gran deuda en lo futbolístico."

Chiche nuevo. La mitad de Avellaneda gozará en 2009 con la cancha
después de dos años sin una localía efectiva.

No fue el año de la pelota en Independiente. Esa que, en estos tiempos modernos, está compuesta de polyester y algodón. Fue el año del cemento, de las estructuras de hierro, de los cimientos para levantar el Libertadores de América construído en un 70 por ciento y presentado el 25 de noviembre a los socios e hinchas aún sin terminar, pero con las bases sólidas. Fue un momento con la sensación de haber recuperarado un sentido de pertenencia perdido hace dos años. Fue en diciembre de 2006 cuando despidió la Doble Visera y pasó a jugar en racing.

En lo futbolístico, las grandes ilusiones del Torneo Apertura 2007 con la llegada de Pedro Troglio no perduraron. Germán Denis fue el goleador de ese torneo y Fabián Assmann se consolidó como arquero tras la venta de Oscar Ustari. Pero el Torneo Clausura 2008 comenzó con un resbalón ante el campeón Lanús. La llegada de Freddy Grisales para ser ladero de Daniel Montenegro generó expectativas. Pero el colombiano no respondió. Hubo un empate con Boca en la Bombonera que crispó a muchos hinchas y tras una derrota en San Juan ante San Martín, Troglio fue despedido. Volvió Miguel Santoro para apagar el incendio y enseguida, con un golpe de efecto, a principios de mayo Julio Comparada contrató a Claudio Borghi. Fue su primera experiencia en el fútbol argentino luego de consagrarse cuatro veces campeón con Colo Colo en Chile. El técnico llegó con un particular estilo y una forma muy frontal de actuar y declarar. Debutó antes de lo previsto con un triunfo ante San Lorenzo y enseguida empató contra River. El equipo finalizó sexto con 31 puntos y se clasificó a la Copa Sudamericana. Independiente volvería a jugar un torneo internacional. Borghi planeó el Apertura con una gira a Estados Unidos que no le terminó de cerrar. Llegaron siete refuerzos: Leonel Núñez, Federico Higuaín, Leonel Ríos, Darío Gandín, Emanuel Centurión, Angel Puertas y Leandro Depetris. El desafío de Borghi fue reemplazar a Germán Denis, cuyos goles se fueron a Napoli en julio. Pero sin los resultados esperados, tras la eliminación de la Sudamericana por parte de Estudiantes en otro partido con muchas polémicas, Borghi comenzó a tambalear. Ni los tres goles de Núñez ante Gimnasia de Jujuy le dieron respiro. Hubo dos derrotas consecutivas y el DT, quien como método de trabajo no realizó prácticas de fútbol, renunció en la novena fecha. Fue en el 1 a 0 ante Huracán en Argentinos, el club que lo vio nacer como jugador. Volvió Santoro, esta vez como entrenador permanente. Pero el plantel quedó muy lejos de poder torcer la historia. Corrió hasta riesgos de finalizar último. Sin juego, sin identidad, sin rebeldía. No obstante, el socio fue a las urnas en diciembre y plesbicitó a Julio Comparada. Fue un respaldo a un presidente que admitió errores en el fútbol profesional (a las Inferiores le fue muy bien), pero que se sustentó en sus logros institucionales. Obtuvo la posibilidad de un segundo mandato. Las metas: inaugurar la cancha y ofrecer un equipo de gladiadores que esté en concordancia con el nuevo coliseo futbolero.

Los números
6.537 Votos. Obtuvo Julio Comparada en las elecciones celebradas el 14. Fue reelecto por tres años más. Logró casi el 77 por ciento de los sufragios.

15 Goles. Marcó Independiente para ser el equipo que menos convirtió en el Torneo Apertura. Finalizó 18° y a su mejor jugador, el arquero Fabián Assmann, le hicieron 23.

Adrián Casaccio
Diario Clarín, lunes 29 de diciembre de 2008

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Anónimo dijo... 30 de diciembre de 2008, 00:19

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